Los muslos de pollo al horno con patatas de esta receta danesa llevan también cebolla, ajo y chile, van con una marinada de pimentón y se hacen en 45 minutos a 200 °C con aire, todo en una sola fuente. Salen 4 raciones y la preparación lleva solo 10 minutos: se corta, se mezcla, se reparte la marinada y el horno hace el resto.
La receta es de la cocinera danesa Beate, y en Dinamarca este plato se conoce como lørdagskylling, literalmente el «pollo del sábado». Es una cena de fin de semana de los años 80 que muchos daneses recuerdan con cariño: sencilla, barata y con ese olor a pimentón que llena la casa.
Beate hace su versión con contramuslos en una fuente de horno, y en la foto los sirve en una bandeja de aluminio, por fidelidad al original. Aquí tienes su historia, el corte que mejor funciona, cómo mantener el pollo jugoso y con qué acompañarlo.

Muslos de pollo al horno con patatas, cebolla y chile (45 minutos a 200 °C, receta danesa para 4 personas)
Ingredientes
- 3 patatas grandes para asar
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1-2 chiles, según el tamaño y lo picantes que sean
- 4 contramuslos de pollo con hueso y piel (o una cantidad parecida de pollo con hueso)
- 100 ml de aceite de oliva
- 100 ml de aceite de girasol
- 1 cucharada de vinagre balsámico blanco
- 1 cucharada de salsa de soja
- 2-3 cucharadas de pimentón dulce, al gusto
- Sal y pimienta
Elaboración
- Precalienta el horno a 200 °C con ventilador.
- Lava las patatas y córtalas en trozos grandes; no hace falta pelarlas.
- Pela la cebolla y los ajos, corta la cebolla en gajos y pica los ajos muy finos.
- Lava los chiles y ábrelos a lo largo; no hace falta quitarles las semillas.
- Ponlo todo en una fuente de horno y mezcla bien.
- Coloca los contramuslos encima de las verduras, con la piel hacia arriba.
- Bate el aceite de oliva, el aceite de girasol, el vinagre balsámico, la salsa de soja, el pimentón, la sal y la pimienta para hacer una marinada, y repártela más o menos por igual sobre la carne y las verduras.
- Espolvorea la carne con un poco más de sal.
- Mete la fuente en el horno durante 45 minutos, hasta que las patatas y la carne estén tiernas.
Cómo hacer muslos de pollo al horno con patatas paso a paso






¿Qué es el «pollo del sábado» danés (lørdagskylling)?
La lørdagskylling es un clásico danés de los años 80: pollo troceado y ya adobado que se vendía en una bandeja de aluminio y se metía tal cual en el horno. La empresa Danpo lo lanzó en 1982 como pollo troceado y marinado, en una bandeja de aluminio: se quitaba la tapa, se ponía en el horno precalentado y, un rato después, estaba listo. Era comida fácil y barata para la cena del sábado, de ahí el nombre.
En 2006 Danpo dejó de producirlo, pero el plato sigue vivo en las cocinas danesas, ahora hecho en casa. La versión de Beate conserva la idea de aquella bandeja, pero añade patatas, cebolla, ajo y chile en la misma fuente, de modo que el plato principal y la guarnición se hacen a la vez.
¿Qué corte de pollo es mejor: contramuslos, muslos enteros o pollo troceado?
Lo mejor son los contramuslos (o muslos enteros con hueso), con su piel. Beate los elige porque las piezas tienen un tamaño y una firmeza parecidos, así que quedan hechas todas a la vez y la piel se dora bien con la marinada. Si solo encuentras jamoncitos, también valen, pero hará falta algo más de cantidad para que la fuente quede igual de llena.
También puedes usar un pollo entero troceado en 8 piezas: la pechuga queda lista antes que los muslos, así que conviene sacarlo un poco antes. Sea cual sea el corte, el pollo tiene que quedar bien hecho por dentro: la carne se separa del hueso y el jugo sale claro al pinchar la parte más gruesa.
¿Cuánto tiempo tienen que estar los muslos de pollo en el horno?
En esta receta, los contramuslos con patatas están 45 minutos en el horno a 200 °C con aire, y ese es el único tiempo que damos como referencia. Los hornos son distintos, así que echa un vistazo a la fuente en los últimos minutos y comprueba que las patatas están tiernas y que la carne ya no está rosada junto al hueso.
Con muslos enteros, jamoncitos o pechuga, el tiempo puede variar. Si la carne necesita menos de 45 minutos, corta las patatas más pequeñas para que estén tiernas a la vez que la carne; si no, cuando saques la carne, las patatas estarán todavía duras. Como todo va en la misma fuente, solo tendrás que fregar una cosa.
¿Qué echarle al pollo al horno para que quede jugoso?
Para que el pollo quede jugoso, esta receta lo cubre con una marinada de aceite de oliva, aceite de girasol, vinagre balsámico blanco, salsa de soja, pimentón, sal y pimienta, y lo coloca con la piel hacia arriba. La piel se dora y protege la carne, mientras la marinada resbala hacia las verduras y se mezcla con el jugo del pollo en el fondo de la fuente.
Cada ingrediente tiene su papel: el pimentón da color y sabor, la soja aporta sal y profundidad, y el toque de balsámico compensa tanto aceite con un punto de acidez. Un poco de sal extra sobre la carne antes de hornear hace que la piel salga bien sazonada. Con las patatas debajo, el jugo del pollo gotea sobre ellas y les da sabor.
¿Con qué se sirve el pollo al horno con patatas?
Como las patatas ya están en la fuente, solo te falta algo verde y un poco de pan. Una ensalada verde con aguacate y aceitunas refresca el plato, y también funciona una ensalada de col o de tomate con un aliño cremoso. El pan es para mojar en la marinada del fondo.
En los años 80 se servía con patatas hasselback y ensalada mixta, o con patatas cocidas, una salsa hecha con el jugo de la bandeja y ensalada de pepino, o incluso con patatas fritas congeladas metidas en el horno. Hoy el jugo que queda en la fuente sirve de base para una salsa. Si te gusta el sabor dulce y suave del ajo, prueba también el ajo asado para untar en el pan.
¿Qué variantes hay: más suave, con más verduras o en bandeja de aluminio?
La versión más suave es sencilla: quita el chile, o quítale las semillas, y quédate con 2 cucharadas de pimentón; así la comen sin problema los niños. Las semillas del chile pueden quedarse en la fuente si te gusta el picante, y con ellas el plato tiene más carácter.
Si quieres más verdura, añade pimiento en trozos grandes o zanahoria en rodajas, cortados del mismo tamaño que las patatas para que se hagan a la vez. Otra opción es usar un pollo troceado en 8 piezas. Y si quieres la versión de los años 80, colócalo todo en una bandeja de aluminio, puesta sobre una bandeja de horno para que no se doble al sacarla.



