La ensalada de patatas con espárragos se hace con patatas nuevas, espárragos verdes escaldados y guisantes, todo aliñado con una salsa de mayonesa, dos tipos de mostaza, miel y limón, y coronado con flores de capuchina y almendras saladas. Con 15 minutos de preparación y 15 de cocción, más el tiempo de enfriar las patatas, tienes un plato fresco para 4 personas.
Es una receta danesa pensada para el verano, cuando las patatas nuevas y los espárragos verdes coinciden en temporada, pero también funciona el resto del año si usas guisantes congelados. Las flores de capuchina no son solo decoración: aportan un toque picante parecido al del berro que combina muy bien con la mostaza de la salsa.
El truco está en mezclar solo la mitad de la salsa con la ensalada y dejar el resto aparte, en la mesa, para que cada uno añada más si le apetece. Así las patatas quedan ligeramente cubiertas en vez de nadar en salsa.
Más abajo te contamos cuánta ensalada calcular por persona, si puedes prepararla el día antes, si se puede congelar, qué es exactamente la capuchina y con qué platos combina mejor.

Receta: Ensalada de patatas con espárragos
Ingredientes
- Para la ensalada:
- 500 g de patatas – mejor si son patatas nuevas y pequeñas
- 200 g de espárragos verdes (trigueros)
- 25 g de hojas de capuchina – puedes sustituirlas por canónigos o rúcula
- 200 g de guisantes – también valen congelados y ya descongelados
- 25 g de almendras saladas
- Mínimo 4 flores de capuchina – cuantas más, mejor
- Para la salsa de mostaza y miel:
- 1½ cucharadas de mayonesa
- ½ cucharada de mostaza de Dijon
- ½ cucharada de mostaza a la antigua (en grano)
- ½ cucharada de miel líquida
- ½ cucharada de zumo de limón
- Sal y pimienta
Elaboración
- Lava o pela las patatas y cuécelas en agua con un poco de sal hasta que estén tiernas.
- Mientras tanto, lava los espárragos, rompe la parte inferior más leñosa y córtalos en trozos de unos 5 cm.
- Pon los espárragos en un bol, cúbrelos con agua hirviendo y déjalos reposar unos 5 minutos.
- Cuando las patatas estén tiernas, escúrrelas y déjalas enfriar.
- Mientras tanto, prepara la salsa mezclando la mayonesa, las dos mostazas, la miel y el zumo de limón; salpimienta al gusto.
- Escurre los espárragos, refréscalos con agua fría y déjalos escurrir bien.
- Corta las patatas por la mitad o en rodajas gruesas.
- Corta las hojas de capuchina en trozos más pequeños, si quieres.
- Mezcla en un bol las patatas, los espárragos, las hojas y los guisantes, y añade la mitad de la salsa.
- Pica en trozos gruesos las almendras saladas y espárcelas sobre la ensalada.
- Termina con las flores de capuchina.
- Pon el resto de la salsa en la mesa, para que cada uno se sirva más si quiere.
Paso a paso






¿Cuánta ensalada de patatas con espárragos necesitas por persona?
Con esta receta bastan unos 125 g de patatas por persona, menos de lo habitual en una ensalada de patatas clásica, porque los guisantes y los espárragos también llenan el plato.
Como referencia, para una ensalada de patatas sola se calculan entre 150 y 250 g de patata pelada por persona, pero aquí las verduras adicionales reducen esa cantidad. La cifra exacta depende también de qué más sirvas en la mesa y de quién se siente a comer: para niños pequeños calcula menos, y si la ensalada va a ser el plato principal, calcula más.
Con las cantidades de la receta (500 g de patatas para 4 personas) tienes una ración suficiente como acompañamiento, sin que sobre demasiado.
¿Se puede preparar la ensalada de patatas con espárragos el día antes?
Sí: puedes cocer las patatas y preparar la salsa el día antes, pero es mejor montar la ensalada justo antes de servirla.
Si mezclas todo con demasiada antelación, el ácido del limón de la salsa hace que los espárragos pierdan su verde brillante y se vuelvan de un tono oliváceo, las hojas de capuchina se ablandan y las almendras pierden el punto crujiente. Guarda las patatas cocidas y frías, la salsa y las verduras escaldadas por separado en la nevera, y mezcla todo en el último momento.
Las sobras, ya montadas, aguantan uno o dos días en la nevera en un recipiente cerrado, aunque la ensalada luce más el mismo día.
¿Se puede congelar la ensalada de patatas con espárragos?
No, no es buena idea congelar esta ensalada de patatas con espárragos.
Al descongelarse, las patatas cocidas quedan acuosas y de textura pastosa, y la mayonesa de la salsa se corta y queda grasienta. El resultado no se parece en nada a la ensalada recién hecha, así que es mejor calcular la cantidad justa o guardar las sobras en la nevera, nunca en el congelador.
¿Qué es la capuchina y qué otras flores comestibles puedes usar?
La capuchina (Tropaeolum majus), también llamada mastuerzo o taco de reina, es una planta de flores naranjas o amarillas y hojas redondas, con un sabor ligeramente picante parecido al del berro, que se usa tanto en la ensalada como para decorar el plato.
Si no encuentras capuchina, puedes sustituir las hojas por canónigos o rúcula, y las flores por otras flores comestibles como la caléndula o el pensamiento (viola).
Importante por seguridad: usa solo flores de las que sepas con certeza que no han sido tratadas con productos químicos, es decir, de tu propio huerto o compradas específicamente como flores comestibles. No uses flores de floristería ni de jardines públicos, porque suelen llevar tratamientos que no son aptos para el consumo.
¿Con qué se sirve la ensalada de patatas con espárragos?
Esta ensalada de patatas con espárragos se sirve como acompañamiento frío, igual que cualquier otra ensalada de patatas: junto a croquetas o hamburguesas de pescado, jamón cocido o pollo a la plancha.
Funciona bien en una mesa de verano con varios platos fríos y templados, y también como parte de una comida más sencilla entre semana. Si buscas otra guarnición con espárragos y guisantes que puedas preparar sin patata, en actualio.es tenemos una ensaladilla rusa sin patata ni atún, con zanahoria, guisantes y espárragos, pensada para quien busca una versión más ligera.
¿Qué patatas elegir y cómo se hace la salsa de mostaza y miel?
Para esta ensalada, lo mejor son patatas pequeñas y firmes, del tipo que se suele vender como patatas nuevas: mantienen bien la forma al cortarlas y no se deshacen al mezclarlas con la salsa.
La salsa se hace mezclando la mayonesa con la mostaza de Dijon, la mostaza a la antigua, la miel líquida y el zumo de limón, y salpimentando al gusto; las dos mostazas le dan a la vez cremosidad y el toque del grano. Deja enfriar las patatas antes de cortarlas y mezclarlas: si están calientes se rompen con facilidad y la mayonesa de la salsa se corta.
Si prefieres otra base para tus ensaladas, en actualio.es también tenemos una receta de salsa para ensalada cremosa con dos aliños listos en cinco minutos, y una ensalada de patata con aguacate, queso crema y cebolla roja, sin mayonesa.



