Recetas

Zanahorias al horno con miel, limón y tomillo

por Sergio Valcárcel · actualizado 7 Sep 2026

Las zanahorias al horno son zanahorias enteras que se asan a 200 °C hasta quedar tiernas y se glasean con miel sin sacarlas del horno. Tardan entre 30 y 40 minutos, y solo diez de ellos son trabajo tuyo: del resto se ocupa el horno.

La zanahoria es una de las pocas verduras que gana más en el horno que en la olla. El calor evapora el agua y concentra el azúcar, así que la zanahoria se vuelve dulce por sí sola – la miel solo añade una capa brillante por encima. A eso se suman rodajas de limón, tomillo fresco y unos trozos de mantequilla.

Es una guarnición nórdica de diario, sin cocción previa y sin adobo que tenga que reposar: las zanahorias entran crudas en la fuente. Tienes la receta más abajo.

Zanahorias enteras glaseadas, con sus hojas, y una rodaja de limón asada en un plato gris

Zanahorias al horno

Preparación10 minutos
Cocción35 minutos
Raciones4 raciones

Ingredientes

  • 1 kg de zanahorias – mejor no demasiado gruesas, a poder ser con hojas
  • 2 cucharadas de miel líquida
  • 1-2 limones – sin encerar (ecológicos)
  • 2 cucharadas de tomillo fresco
  • 20 g de mantequilla (o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra)
  • Sal y pimienta

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. Cepilla bien las zanahorias o pélalas, y corta casi todas las hojas dejando un pequeño penacho.
  3. Coloca las zanahorias en una sola capa en la bandeja del horno o en una fuente del tamaño adecuado.
  4. Mézclalas con la miel.
  5. Lava los limones, córtalos en rodajas y repártelas entre las zanahorias.
  6. Espolvorea el tomillo por encima.
  7. Reparte pequeños trozos de mantequilla y salpimienta.
  8. Hornea unos 30-40 minutos – dales la vuelta cuando haya pasado la mitad del tiempo.
  9. Sírvelas calientes, con casi cualquier cosa: desde un asado o un filete de pescado hasta una salchicha a la plancha.
Consejo: Mete las zanahorias, la miel, las rodajas de limón, el tomillo, la sal y la pimienta en una bolsa de congelación y agítalo todo bien antes de pasarlo a la fuente. Así la miel envuelve cada zanahoria en una capa fina en lugar de escurrirse al fondo y quemarse. La mantequilla o el aceite se reparten después.

Paso a paso

Ilustración: una mano cepilla zanahorias enteras con hojas, con un cuchillo al lado para recortarlas
1. Cepilla las zanahorias y recorta las hojas.
Ilustración: zanahorias enteras colocadas en una sola capa en una fuente de horno sobre la encimera
2. Coloca las zanahorias en una sola capa en la fuente.
Ilustración: miel líquida cae de una cuchara sobre las zanahorias en la fuente de horno
3. Mezcla las zanahorias con la miel.
Ilustración: un cuchillo corta un limón en rodajas sobre una tabla junto a la fuente con zanahorias
4. Corta el limón en rodajas y repártelas entre las zanahorias.
Ilustración: tomillo fresco espolvoreado sobre las zanahorias mientras se reparten trozos de mantequilla y se muele pimienta
5. Añade tomillo, mantequilla, sal y pimienta.
Ilustración: una fuente con zanahorias enteras dentro de un horno abierto y una cuchara de madera dándoles la vuelta
6. Hornea 30-40 minutos a 200 °C – dales la vuelta a media cocción.

¿Cuánto tarda en hacerse la zanahoria al horno?

La zanahoria necesita entre 15 y 40 minutos a 200 °C – solo los trozos más pequeños ganan algo subiendo a 225 °C. El margen es tan amplio porque no es el nombre del corte lo que marca el tiempo, sino el grosor del trozo más grueso. Si cortas las zanahorias, solo cuenta porque las estás haciendo más finas, y eso es justo lo que la mayoría de las recetas se salta:

  • Zanahorias enteras finas, de menos de 2 cm – 20-25 minutos. Son las tiernas de temporada, las que vienen con hojas.
  • Zanahorias enteras normales, de 2-3 cm – 30-40 minutos. La receta de arriba está pensada para ellas.
  • Zanahorias enteras gruesas, de más de 3 cm – pártelas a lo largo. Así quedan por debajo de 2 cm y necesitan 25-30 minutos. Si las dejas enteras, se queman por fuera antes de ablandarse por dentro.
  • Mitades y bastones, de 1,5-2 cm – 25-30 minutos.
  • Rodajas y trozos de menos de 1 cm – 15-20 minutos, mejor a 225 °C.

La prueba es la punta de un cuchillo: debe entrar sin resistencia, pero la zanahoria no puede deshacerse. Si las de la bolsa son desiguales, pon las más gruesas en el borde de la fuente, donde el calor es más fuerte, y las finas hacia el centro.

La miel tiene que quedarse encima de la zanahoria, no en el fondo

Aquí se decide si la guarnición sale bien o si acabas rascando una costra negra de la fuente. La fructosa de la miel empieza a caramelizarse ya a partir de los 110 °C, mientras que el azúcar común no arranca hasta unos 160 °C. Si la miel resbala de las zanahorias y forma una capa fina en el fondo, queda en contacto directo con la bandeja caliente – y ahí se quema mucho antes de que las zanahorias estén tiernas.

Dos gestos lo resuelven:

  • Agítalo todo en una bolsa antes de pasarlo a la fuente. Zanahorias, miel, limón, tomillo, sal y pimienta en una bolsa de congelación, una sacudida firme, y después a la bandeja. La miel envuelve cada zanahoria en lugar de acumularse en un punto.
  • Dales la vuelta a mitad de cocción. La miel que aun así haya caído vuelve a adherirse a las zanahorias antes de llegar a quemarse.

Colócalas en una sola capa y con algo de aire entre ellas. Amontonadas se cuecen al vapor unas a otras en vez de asarse, y entonces no hay glaseado: solo zanahorias húmedas. Las rodajas de limón van entre las zanahorias y no encima, porque son finas y se oscurecen antes. Usa limones sin encerar, ya que la piel se hornea con el resto.

¿Con mantequilla o con aceite de oliva?

Las dos cosas funcionan, y aquí conviene decirlo claro: la receta es nórdica y en su versión original lleva mantequilla, pero en una cocina española el aceite de oliva virgen extra es lo que se tiene a mano. Sustituye los 20 g de mantequilla por 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y el plato no pierde nada.

Al contrario: el aceite aguanta mejor los 200 °C que la mantequilla, que a esa temperatura acaba tostando sus proteínas lácteas en el fondo de la fuente. La mantequilla aporta ese toque de avellana que combina con la miel; el aceite deja el sabor de la zanahoria y del limón más limpio. Lo importante en ambos casos es que haya grasa, porque el betacaroteno de la zanahoria es liposoluble y sin grasa se aprovecha mucho peor.

¿Cuántas zanahorias por persona?

Calcula 250 g de zanahoria cruda por persona si son la única guarnición – es decir, 1 kg para cuatro, como en la receta de arriba. Si hay algo más en la mesa, bastan 150-200 g por persona.

Ten en cuenta la merma: de 1 kg de zanahoria cruda quedan unos 700-750 g después del horno, porque el agua se evapora. Eso mismo es lo que concentra el sabor. Para más comensales, usa dos fuentes en lugar de llenar una hasta el borde.

¿Hay que pelar las zanahorias antes de asarlas?

No hace falta. Cepíllalas bien bajo el chorro de agua fría y listo: la piel es fina, lleva sabor y fibra, y se ablanda igualmente en el horno. Pélalas solo si están viejas, con tierra incrustada o con manchas oscuras.

Las hojas tampoco tienen por qué ir a la basura. Están buenas en ensalada, mezcladas con patatas recién cocidas y una nuez de mantequilla, o trituradas en un pesto – descarta solo los tallos más gruesos, que quedan fibrosos por mucho que triture la batidora. Córtalas nada más llegar de la compra: mientras siguen unidas, le roban agua a la propia zanahoria y en dos días la dejan blanda.

¿Con qué se sirven las zanahorias al horno?

Con casi todo lo asado que no sea dulce de por sí. Junto a un lomo de cerdo quedan redondas, y las patatas rellenas al horno comparten con ellas temperatura y bandeja. Si quieres algo fresco al lado, basta con una ensalada verde.

Ya que el horno está encendido, en la bandeja de abajo puedes asar al mismo tiempo una cabeza de ajos. Las sobras aguantan tres o cuatro días en la nevera en un recipiente cerrado y se recalientan mejor 8-10 minutos a 200 °C, nunca en el microondas, que las deja aguadas. Frías están buenas en una ensalada con queso feta y unos frutos secos.

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