Los garbanzos al curry de esta receta llevan tomate, jengibre fresco, guindilla verde y garam masala, y no llevan ni una gota de leche de coco: la salsa sale más ligera y fresca, y las especias se notan de verdad. Se hacen en una sola olla, con 10 minutos de preparación y 35 de cocción, y salen 4 raciones.
Para hacer garbanzos al curry paso a paso: sofríes cebolla, ajo, guindilla y jengibre; tuestas cilantro, comino, chile en polvo y cúrcuma durante un minuto; añades 400 g de tomate triturado, 600 g de garbanzos cocidos y 300 ml de agua; y lo dejas hervir suavemente 20 minutos. Al final entran el garam masala y el limón. El paso a paso completo lo tienes en la tarjeta de la receta.
Es un guiso de cuchara de los de toda la vida, solo que con acento indio: de los que apetecen un martes por la noche, dan para comer al día siguiente en el táper y, si te sobra, mejoran con las horas. Los garbanzos los puedes usar de bote o secos; más abajo te explicamos cuánto usar de cada uno, cómo regular el picante, con qué acompañarlo y cómo congelar lo que sobre.

Receta: Garbanzos al curry sin leche de coco
Ingredientes
- 1 cebolla
- 3 dientes de ajo
- 2 guindillas verdes frescas
- 1 cucharada de aceite
- 2 cucharadas de jengibre fresco rallado
- 2 cucharaditas de cilantro molido
- 2 cucharaditas de comino molido
- 2 cucharaditas de chile en polvo
- ½ cucharadita de cúrcuma molida
- 400 g de tomate triturado (1 lata)
- 600 g de garbanzos cocidos (peso escurrido) – o 250 g de garbanzos secos, remojados toda la noche y cocidos 45 minutos hasta que estén tiernos
- 300 ml de agua
- 1 cucharadita de garam masala
- 1 cucharada de zumo de limón
- Hierbas frescas para decorar: hojas de cilantro, de melisa o de menta, al gusto
- Opcional: 4 cucharadas de crème fraîche o yogur natural
- Sal
Elaboración
- Pela la cebolla y pícala fina.
- Pela los dientes de ajo y pícalos finos.
- Lava las guindillas verdes, pártelas por la mitad y quita las semillas y la parte blanca interior si quieres (si las dejas, picará más). Pícalas finas.
- Calienta el aceite en una olla y pocha la cebolla unos minutos, sin que llegue a dorarse.
- Añade el ajo, la guindilla y el jengibre, y sofríe un par de minutos.
- Añade el cilantro, el comino, el chile en polvo y la cúrcuma, y sofríe de nuevo durante un minuto aproximadamente.
- Añade el tomate, los garbanzos y el agua, y lleva a ebullición.
- Baja el fuego y deja cocer a fuego lento, sin tapar, durante 20 minutos.
- Añade el garam masala y el zumo de limón, y remueve bien.
- Rectifica de sal.
- Sirve en platos hondos o boles, pon encima una cucharada de crème fraîche si quieres y termina con unas hojas de hierbas frescas.
Paso a paso






¿Cómo se hacen los garbanzos al curry sin leche de coco?
Se hacen dejando que el tomate, el agua y el almidón de los propios garbanzos formen la salsa: no hace falta leche de coco para que espese.
La mayoría de las recetas de curry de garbanzos que circulan recurren a la leche de coco para dar cuerpo. Aquí no, y el resultado es distinto: una salsa más ligera, casi de tomate especiado, en la que el jengibre, el comino y el cilantro se notan más porque no hay grasa de coco que los tape. Para que la salsa quede bien ligada, déjala hervir a fuego suave y con la olla destapada: así se evapora parte del agua y se concentra. Los garbanzos sueltan además algo de almidón, que espesa la salsa por sí solo.
Si quieres más cuerpo, aplasta con el dorso de una cuchara un puñado de garbanzos contra la pared de la olla y remueve. Y si echas de menos algo más cremoso, puedes sustituir parte de los 300 ml de agua por leche de coco: eso sí, sería una variante y no la receta base.
¿Se pueden usar garbanzos de bote o hay que cocer los secos?
Valen las dos cosas: 600 g de garbanzos cocidos equivalen a 250 g de garbanzos secos.
Un bote normal de 400 g de garbanzos cocidos deja unos 240 g una vez escurridos, así que para esta receta necesitas aproximadamente 2½ botes. Escúrrelos y acláralos bien en un colador antes de echarlos a la olla. Si prefieres los secos, ponlos en remojo en agua toda la noche, tira esa agua, cúbrelos con agua nueva y cuécelos unos 45 minutos hasta que estén tiernos. Es lo que se hace en el guiso tradicional de cuchara y merece la pena si tienes tiempo, pero el resultado con los de bote es igual de bueno un día de diario.
¿Cuánto pican los garbanzos al curry y cómo se regula el picante?
Pican de forma moderada, y tú decides cuánto: el picante depende de las guindillas verdes y del chile en polvo.
Para bajarlo, quita las semillas y la parte blanca interior de las guindillas frescas, que es donde más pica, y empieza con menos chile en polvo: 1 cucharadita en vez de 2, y ve probando. El chile en polvo varía muchísimo de una marca a otra, así que la mejor guía es tu propio paladar. Para subirlo, deja las semillas y añade un poco más de chile en polvo al final.
Un detalle que ayuda: las especias molidas (cilantro, comino, chile en polvo y cúrcuma) se tuestan solo un minuto para que suelten aroma sin quemarse, y el garam masala y el limón entran al final para dar fragancia y frescor sin cocerse de más. Si te gusta hacer tu propia mezcla de especias, en actualio.es tienes un curry en polvo casero con 15 ingredientes en 10 minutos, aunque esta receta no lo necesita.
¿Con qué se sirven los garbanzos al curry?
Se sirven como plato principal, solos o con arroz blanco cocido, pan plano o un poco de raita o chutney.
Con arroz es la combinación más sencilla para un día entre semana. Si prefieres mojar, sirve pan tipo naan o chapati; en actualio.es tenemos un pan de chapata casero sin amasado que también sirve para rebañar la salsa. Y si quieres algo fresco al lado, una ensalada verde con aguacate, aceitunas y guisantes equilibra el picante. Una cucharada de crème fraîche o de yogur natural por encima suaviza cada bocado, y el cilantro, la melisa o la menta fresca le dan el toque final.
También encaja en una mesa india con varios platos, como parte de un festín para compartir.
¿Se pueden congelar los garbanzos al curry y qué hacer con las sobras?
Sí, se congelan bien: unos 3 meses en un recipiente hermético o una bolsa de congelación, una vez que estén completamente fríos.
Congélalos sin la crème fraîche ni las hierbas, y añádelas al servir. En la nevera aguantan un par de días, y si los llevas de táper al trabajo al día siguiente, seguramente te sepan incluso mejor, porque las especias se asientan con las horas. Descongela en la nevera y recalienta en una olla con un chorrito de agua.
Para aprovechar las sobras de arroz y de guiso: sofríe bien el arroz en una sartén, añade el curry de garbanzos que te haya sobrado y, si te apetece, casca un huevo al final y remueve hasta que cuaje. Es un plato de aprovechamiento de los buenos.
¿Qué es la chana masala y es apta para veganos y alérgicos?
La chana masala es como se llama en la India un guiso de garbanzos con especias: «chana» significa garbanzos y «masala», mezcla de especias, y se prepara de muchas maneras distintas.
Esta receta es una versión inspirada en ella, con especias cálidas y un picante que regulas tú. El guiso en sí no lleva leche, huevo, frutos secos, marisco ni gluten, y es vegetariano y, si dejas fuera la crème fraîche o la cambias por una alternativa vegetal, también vegano. Si tienes una alergia grave, revisa la etiqueta de las especias y de las mezclas, porque no todas garantizan la ausencia de trazas.



