Recetas

Almendrados caseros con mazapán crudo, azúcar y clara de huevo: la receta danesa

por Sergio Valcárcel · actualizado 25 Oct 2026

Los almendrados caseros (los dulces de almendra, no el helado ni los «ojos almendrados») son pequeñas galletas de almendra hechas con mazapán crudo, azúcar y clara de huevo: tres ingredientes, de 12 a 15 minutos a 150 °C con aire y unas 60 unidades por receta. Quedan crujientes por fuera, blandos y densos por dentro, con la superficie agrietada, que es justo como tienen que salir.

Es la receta de la escritora gastronómica danesa Beate para la versión danesa de estas pequeñas galletas de almendra, que en Dinamarca se llaman makroner. No llevan harina ni mantequilla: se ralla el mazapán, se mezcla con el azúcar y las claras, se pasa a una manga pastelera y se hornea. La preparación lleva unos 15 minutos.

Aquí tienes cómo se hacen, qué es exactamente el mazapán crudo, en qué se diferencian de los macarons, cómo aprovecharlos en postres y qué hacer para que te salgan bien.

Una docena de galletitas de almendra redondas y abombadas, de color beige dorado y con la superficie muy agrietada, apiladas sin orden sobre un plato blanco en una mesa clara; una está partida por la mitad y otra tiene un bocado, y se ve el interior blando y denso; al fondo, desenfocada, una lata redonda abierta con más galletas y, a la izquierda, su tapa; hay migas sobre la mesa y la luz entra por una ventana

Almendrados caseros con mazapán crudo, azúcar y clara de huevo (12-15 minutos a 150 °C, unas 60 unidades)

Preparación15 minutos
Horneado12-15 minutos
Raciones60

Ingredientes

  • 200 g de mazapán crudo (pasta de almendra para hornear, no mazapán de Toledo ni pasta para cubrir tartas)
  • 300 g de azúcar
  • 2 claras de huevo

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 150 °C con aire (ventilador).
  2. Ralla el mazapán crudo por el lado grueso del rallador.
  3. Añade el azúcar y mézclalo bien; es más fácil con la amasadora o el robot de cocina.
  4. Incorpora las claras de huevo y mezcla hasta que quede una masa ligera y bien unida.
  5. Pasa la masa a una manga pastelera y corta la punta para hacer una abertura de unos 2 cm.
  6. Forma montoncitos más o menos del tamaño de una moneda de dos euros sobre bandejas de horno cubiertas con papel de horno.
  7. Hornea los almendrados de 12 a 15 minutos, o hasta que hayan tomado color.
  8. Déjalos enfriar del todo antes de guardarlos en una lata o un recipiente con tapa hermética.
Consejo: Usa mazapán crudo, no pasta para cubrir tartas y decorar: esa lleva menos almendra y más azúcar, y los almendrados salen más dulces y más planos. Deben estar completamente fríos antes de ir a la lata; si no, el vapor los ablanda. Y si se ablandan, no se tiran: úsalos en postres en los que de todos modos van a absorber líquido.

Cómo hacer almendrados caseros paso a paso

Una mano ralla un bloque de mazapán sobre un rallador de cuatro caras, que está sobre un plato con un montón de mazapán rallado
1. Ralla el mazapán crudo por el lado grueso.
Una amasadora con varillas en un bol de cristal con una masa de mazapán y azúcar
2. Mezcla el mazapán y el azúcar; con la amasadora es más fácil.
Se vierte clara de huevo desde un cuenco pequeño sobre un bol con la masa y una espátula de repostería; al lado hay dos mitades de cáscara de huevo
3. Añade las claras de huevo a la masa.
Una mano remueve la masa con una espátula de repostería en un bol; al lado hay una manga pastelera vacía doblada dentro de un vaso alto y unas tijeras delante
4. Remueve hasta que quede una masa ligera y prepara la manga.
Una mano exprime una manga pastelera y forma montoncitos redondos en filas rectas sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno
5. Forma montoncitos en filas rectas sobre el papel.
Una bandeja de horno con almendrados ya horneados y con la parte de arriba agrietada, junto a una lata redonda abierta y su tapa
6. Deja enfriar del todo antes de guardarlos en la lata.

¿Cuál es la receta para hacer almendrados caseros con solo 3 ingredientes?

Para unos 60 almendrados necesitas 200 g de mazapán crudo, 300 g de azúcar y 2 claras de huevo, y nada más: ni harina ni mantequilla. Se ralla el mazapán, se mezcla con el azúcar, se añaden las claras y se forman montoncitos con una manga pastelera sobre papel de horno. Se hornean de 12 a 15 minutos a 150 °C con aire.

Cada ingrediente tiene su función: las claras de huevo hacen la masa ligera, y el azúcar es lo que da la corteza crujiente. Las galletas de este tipo, hechas con clara de huevo, no tienen que quedar lisas: las grietas de la superficie son buena señal. Con solo tres ingredientes, es una de las formas más sencillas de hacer galletas de almendra en casa.

¿Qué es el mazapán crudo y en qué se diferencia de la almendra molida?

El mazapán crudo es la pasta de almendra para hornear: almendras y azúcar molidos juntos, sin dorar, de textura gruesa. No es el mazapán de Toledo, que ya viene horneado y se come tal cual, ni la pasta que se vende para cubrir y decorar tartas, que lleva menos almendra y más azúcar. En la receta, el que vale es el crudo, el de hornear.

Los almendrados se pueden hacer con almendras, con almendra molida o con mazapán, y el resultado es muy parecido; lo que cambia es el trabajo. Las almendras hay que molerlas primero; la almendra molida hay que mezclarla con azúcar glas para que se convierta en mazapán; con el mazapán crudo te ahorras los dos pasos. Por eso esta receta se queda en tres ingredientes.

¿Son lo mismo los almendrados y los macarons?

No: los macarons son dos cáscaras lisas de almendra molida y merengue con un relleno en medio, y los almendrados son una masa rústica que se forma en montoncitos y se hornea sin más. Los macarons son más laboriosos: hay que integrar la masa con cuidado y dejar secar las cáscaras antes de hornear. En los almendrados basta con mezclar y sacar con la manga.

Eso sí, tienen algo en común: ambos llevan almendra, azúcar y clara de huevo. La diferencia está en la forma, en el aspecto y en la paciencia que piden. Los almendrados no buscan la perfección: si tienen la superficie agrietada, la corteza fina y el interior blando, están bien hechos.

¿Qué combina con la almendra y cómo se usan los almendrados en postres?

La almendra combina muy bien con la manzana, el chocolate y el helado, y los almendrados funcionan en los tres, enteros o desmenuzados. En Dinamarca se usan sobre todo en postres de cuchara: una compota de manzana en vaso con una capa de almendrados desmigados por encima queda crujiente arriba y jugosa abajo.

Con chocolate, prueba a desmenuzarlos sobre una mousse de chocolate blanco o sobre una mousse de chocolate negro, donde absorben un poco de la crema sin perder del todo el crujiente. También puedes triturarlos y mezclarlos con helado casero y chocolate picado. Los almendrados de hace un par de días absorben mejor el líquido que los recién hechos.

¿Los almendrados caseros son sin gluten?

Los almendrados caseros de esta receta son sin gluten, porque no llevan harina: solo mazapán, azúcar y clara de huevo. Ojo con otras recetas: algunas unen la masa con un poco de harina de trigo, y esas ya no lo son. Si compras el mazapán, lee la lista de ingredientes para asegurarte de que no lleva gluten.

¿Cómo lograr que los almendrados salgan bien?

Lo primero es usar mazapán crudo y no pasta para cubrir tartas, porque esta última lleva menos almendra y más azúcar y los almendrados salen más dulces y más planos. Lo segundo es dejarlos enfriar del todo antes de guardarlos en una lata con tapa hermética; si no, el vapor los ablanda. Y las grietas no son un fallo: es como tienen que quedar.

Si se ablandan, no los tires: se pueden usar en postres en los que de todos modos van a absorber líquido. Como la receta lleva solo las claras, te sobrarán dos yemas, que puedes aprovechar para una crema o una mayonesa casera. Y si quieres cambiar el azúcar: se puede usar un edulcorante siguiendo las instrucciones del fabricante, pero los almendrados quedan menos crujientes, porque la corteza la da el azúcar. Con azúcar de coco bastan unos 80-100 g en lugar de 300 g; sigue siendo azúcar. Eso sí, los almendrados no se pueden considerar sin azúcar (ni aptos para personas con diabetes), porque el mazapán ya lleva azúcar.

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