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Trenza de canela cortada con tijeras y rellena de crema pastelera: receta danesa

por Sergio Valcárcel · actualizado 25 Sep 2026

La trenza de canela con crema pastelera es un dulce danés de masa de levadura con cardamomo, relleno de canela y crema pastelera casera, que se enrolla, se corta con unas tijeras en trozos que se van girando alternativamente a un lado y a otro hasta formar un zigzag, y se hornea entera. El horneado dura unos 20 minutos a 200 °C, y entre la masa, el reposo y la crema hay que contar en total una hora y media, para una trenza que se lleva entera a la mesa y se corta en porciones para acompañar una taza de té o de café.

No es lo mismo que el kringle estonio, aunque las dos partan de una masa de canela enrollada. El kringle estonio se corta a lo largo, casi hasta el otro extremo, y las dos mitades se trenzan como una trenza de pan normal, dejando la parte estriada hacia arriba. Esta trenza, en cambio, no se trenza en ningún momento: se corta con tijeras en la parte de arriba del rollo, y cada trozo se gira hacia un lado, así que el zigzag queda a la vista desde el principio, por el corte, no por haberla trenzado.

Más abajo se explica cómo hacer bien ese corte con tijeras, cómo preparar la crema pastelera con antelación para que se enfríe a tiempo, si se puede cambiar el relleno o el acabado, y cómo conservar o congelar la trenza si sobra. Primero, la receta completa paso a paso.

Una trenza de canela ya cortada en trozos oblicuos, girados alternativamente a un lado y a otro, con rayas transversales de glaseado blanco por encima, sobre una tabla de cortar alargada de madera clara con un agujero y un cordón de cuero en un extremo; la parte delantera está cortada en porciones que dejan ver la miga clara y blanda y el relleno de canela en el corte. Al fondo, dos tazas de café apiladas y platos de porcelana antigua con flores rojas y azules, sobre un mantel blanco de cuadros azules

Trenza de canela con crema pastelera

Preparación1 hora
Horneado30 minutos
Raciones1 trenza

Ingredientes

  • Crema pastelera:
  • ¼-½ vaina de vainilla
  • 125 ml de leche entera
  • 1½ cucharadas de azúcar
  • 1 yema de huevo
  • ½-1 cucharada de maicena
  • Masa:
  • 150 ml de leche
  • 1½ cucharadas de azúcar
  • 25 g de levadura fresca de panadería
  • 1 huevo
  • ½ cucharadita de cardamomo molido
  • ½ cucharadita de sal
  • 250 g de harina de trigo
  • 1 huevo batido, para pincelar
  • Relleno de mantequilla y canela:
  • 100 g de mantequilla blanda
  • 100 g de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de canela molida
  • Glaseado:
  • 100 g de azúcar glas
  • unos 25 ml de agua hirviendo

Elaboración

  1. Abre la vaina de vainilla a lo largo y raspa las semillas con la punta de un cuchillo.
  2. Vierte la leche en un cazo y añade las semillas de vainilla, la vaina vacía, el azúcar, la yema de huevo y la maicena.
  3. Cuece a fuego suave sin dejar de remover, hasta que espese y tome textura de crema.
  4. Retira el cazo del fuego y saca la vaina de vainilla.
  5. Bate con fuerza la crema y déjala enfriar en la nevera.
  6. Calienta la leche hasta que quede tibia, casi al calor del cuerpo (unos 37 °C).
  7. Vierte la leche templada en el bol donde vayas a amasar, y añade el azúcar.
  8. Desmenuza la levadura fresca dentro de la mezcla.
  9. Añade el huevo, el cardamomo y la sal, y luego la harina poco a poco, amasando hasta que la masa deje de pegarse, pero sin que quede seca.
  10. Deja levar la masa, tapada, en un sitio templado durante media hora, hasta que doble su volumen.
  11. Mientras tanto, prepara el relleno mezclando bien la mantequilla, el azúcar moreno y la canela.
  12. Precalienta el horno a 200 °C.
  13. Extiende la masa con el rodillo hasta formar un rectángulo de unos 35 × 45 cm.
  14. Reparte el relleno de canela por encima, sin llegar del todo a los bordes, y luego la crema pastelera, también sin llegar a los bordes y en una capa fina —es posible que no necesites toda la crema—.
  15. Enrolla la masa sobre sí misma por el lado largo, para formar un cilindro.
  16. Coloca el cilindro en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, con el cierre hacia abajo.
  17. Con unas tijeras de cocina, haz cortes seguidos en la parte de arriba del cilindro y ve girando cada trozo cortado un poco hacia la derecha o hacia la izquierda, alternando el sentido.
  18. Pincela toda la superficie con el huevo batido.
  19. Hornea la trenza unos 20 minutos, hasta que esté bien dorada.
  20. Deja enfriar la trenza sobre una rejilla.
  21. Prepara el glaseado: pesa el azúcar glas y añade el agua hirviendo poco a poco hasta conseguir la consistencia que quieras.
  22. Decora la trenza con el glaseado.
  23. Córtala en porciones y sírvela con una taza de té o de café.
Consejo: Deja siempre un borde libre de un par de centímetros, sin relleno ni crema, alrededor de la masa, y no pongas la crema pastelera en una capa gruesa: si el relleno llega hasta el borde o la capa de crema es demasiado gruesa, se sale por los lados al enrollar y, sobre todo, al girar los trozos con las tijeras. Tampoco hace falta usar toda la crema pastelera —mejor que sobre un poco a que se escape por los lados—.

Paso a paso

Una mano bate con unas varillas dentro de un cazo pequeño sobre un fogón; dentro del cazo hay una vaina de vainilla abierta; sobre la mesa, otra vaina de vainilla entera y un cuchillo pequeño
1. Cuece la crema pastelera a fuego suave con la vainilla, sin dejar de remover.
Una mano desmenuza levadura fresca dentro de un bol con leche; al lado, un huevo y una bolsita de papel
2. Desmenuza la levadura fresca en la leche templada.
Un rodillo extiende la masa hasta formar una plancha plana y alargada sobre una mesa enharinada
3. Extiende la masa con el rodillo hasta formar un rectángulo.
Una plancha de masa vista desde arriba; una espátula reparte el relleno dejando un borde libre alrededor; al lado, un cuenco pequeño con crema
4. Reparte el relleno y la crema pastelera, dejando un borde libre.
Un cilindro largo y relleno sobre una bandeja de horno, visto desde arriba, cortado en trozos oblicuos que quedan alternados a un lado y a otro, en zigzag; al lado, unas tijeras
5. Corta el cilindro con tijeras y gira los trozos alternando a un lado y a otro.
La trenza ya horneada en forma de zigzag sobre una tabla de madera alargada; una cuchara deja caer el glaseado en rayas por encima; al lado, un cuenco pequeño
6. Decora la trenza horneada con rayas de glaseado.

¿Qué es el kringle estonio y en qué se diferencia de esta trenza de canela?

El kringle estonio es un pan dulce báltico de masa de canela al que se le da forma cortando el rollo relleno a lo largo, casi hasta el otro extremo, y trenzando después las dos mitades como una trenza de pan normal, con la parte abierta y con vetas de canela hacia arriba. Esta trenza de canela es distinta: el rollo no se corta a lo largo ni se trenza en ningún momento. Se cortan con tijeras trozos seguidos en la parte de arriba, y cada trozo se gira un poco hacia la izquierda o hacia la derecha, así que el resultado final es un zigzag de piezas inclinadas, no una trenza.

Es fácil confundirlas porque las dos parten de la misma base —una masa de levadura enrollada con relleno de canela— y las dos se terminan con un glaseado claro por encima. Pero mientras el kringle estonio suele llevar frutos secos o pasas en el relleno además de la canela, y hay que trenzarlo con cuidado para que no se rompa al hornear, esta trenza se forma solo con unas tijeras, sin ninguna técnica de trenzado.

¿Cómo se corta y se le da forma a la trenza de canela?

La trenza de canela se forma enrollando la masa rellena en un cilindro y cortándolo después con unas tijeras de cocina, sin trenzar nada. Se hacen cortes seguidos en la parte de arriba del rollo, dejando la base intacta, y cada trozo cortado se gira un poco hacia la izquierda o hacia la derecha, alternando el sentido de un trozo a otro. Con la masa de esta receta, extendida en un rectángulo de unos 35 × 45 cm, el rollo mide unos 45 cm de largo, y ese tamaño da para unos 9-11 trozos según lo anchos que se corten —un cálculo orientativo, no una cuenta que haya que seguir al milímetro—.

El corte tiene que llegar bastante hondo en el rollo para que los trozos se abran bien al girarlos, pero sin cortar del todo hasta la base, porque entonces se separarían de la pieza. El resultado deja ver por fuera las capas de masa, relleno y crema, y el glaseado, repartido en hilos por encima, las resalta.

¿Cómo se hace la crema pastelera para esta trenza y por qué hay que enfriarla antes?

La crema pastelera de esta trenza se hace cociendo leche con vainilla, azúcar, yema de huevo y maicena a fuego suave hasta que espesa, y se bate con fuerza y se enfría en la nevera antes de usarla. Necesita tiempo para enfriarse del todo, así que se puede preparar el día antes sin ningún problema —de hecho es lo más práctico, porque una crema templada derretiría la mantequilla del relleno de canela que queda debajo—.

Si no quieres hacerla en casa, se puede sustituir por una crema pastelera comprada, pero tiene que ser una crema apta para horno: muchas cremas pasteleras instantáneas (de preparación en frío) se cortan con el calor del horno, mientras que las que están pensadas para hornear mantienen la textura después de los 20 minutos a 200 °C.

¿Se puede cambiar el relleno o el acabado de la trenza de canela?

Sí, sobre todo el acabado: después de pincelarla con huevo y antes de hornearla se pueden esparcir almendras u otros frutos secos picados por encima para darle más sabor, aunque esta receta la deja solo con el glaseado. Lo que no cambia es el relleno de dentro: mantequilla, azúcar moreno y canela, más la crema pastelera.

Esta receta no deja levar la masa una segunda vez después de darle forma, ni lleva mantequilla en la propia masa —solo en el relleno—, a diferencia de otras recetas de bollería de canela que sí hacen un segundo levado antes de hornear o añaden mantequilla a la masa desde el principio. Ninguna de las dos cosas hace falta aquí: la masa se hornea nada más formarla y cortarla.

¿Cómo se conserva la trenza de canela y se puede congelar?

La trenza de canela está mejor recién hecha, el mismo día. Como lleva crema pastelera en el relleno, si sobra hay que guardarla en un sitio fresco o en la nevera, tapada, en lugar de dejarla fuera a temperatura ambiente como se haría con una trenza que solo llevara azúcar y canela.

Se puede congelar, pero sin el glaseado: se congela la trenza ya horneada y fría, y el glaseado se prepara aparte y se añade después de descongelarla, porque una mezcla de azúcar glas con agua no aguanta bien la congelación y queda pegajosa al descongelarse. Si te gusta la masa de levadura con glaseado, prueba también nuestros donuts caseros esponjosos, y para acompañar el café, el bizcocho de café y cacao con glaseado.

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