El bocadillo de albóndigas danés son albóndigas cortadas a lo largo dentro de un pan tibio, con col cortada muy fina, una salsa fría de crema agria y limón, lombarda encurtida y pepinillos. Se monta en 25 minutos.
Si las albóndigas ya están hechas, bastan diez. De hecho es para eso: las albóndigas del día anterior están más firmes y se cortan a lo largo sin desmigarse, cosa que recién sacadas de la sartén cuesta bastante más.
No lleva salsa de tomate ni queso fundido, y ahí está la diferencia con el bocadillo de albóndigas que probablemente tienes en la cabeza. Lo explico en detalle un poco más abajo. La receta la tienes aquí debajo.

Bocadillo de albóndigas danés
Ingredientes
- 250 g de crema agria o nata fresca espesa
- Ralladura de ½ limón
- 1 cucharada de estragón picado – o 1 cucharada de concentrado de salsa bearnesa
- Sal y pimienta
- 200 g de col – mejor mezclando repollo, col puntiaguda, lombarda y algo de zanahoria
- 4 panes de hamburguesa o panecillos redondos
- 4-8 albóndigas – según el tamaño
- 4 cucharadas de lombarda encurtida
- 6 pepinillos en vinagre – la cebolla morada encurtida también sirve
Elaboración
- Mezcla la crema agria, la ralladura de limón y el estragón hasta obtener una salsa, y salpimienta.
- Deja la salsa en la nevera hasta el momento de usarla, mejor una hora.
- Corta la col muy fina y ralla la zanahoria.
- Abre los panes por la mitad y tuéstalos en la tostadora o en el horno.
- Calienta las albóndigas en la sartén si no están recién hechas. Si usas el horno para el pan, mételas al mismo tiempo.
- Unta las dos mitades del pan con la salsa.
- Reparte la col sobre las cuatro mitades inferiores.
- Corta las albóndigas a lo largo y colócalas sobre la col.
- Añade la lombarda encurtida.
- Corta los pepinillos a lo largo en láminas y ponlos sobre la lombarda.
- Tapa con la mitad superior y presiona ligeramente.
- Clava una brocheta de madera a través del bocadillo para que no se desmonte.
Paso a paso






¿En qué se diferencia del bocadillo de albóndigas americano?
En la salsa y en la temperatura. El meatball sub americano lleva albóndigas guisadas en salsa de tomate y queso fundido gratinado por encima, y se come caliente. El danés lleva la albóndiga sola, una salsa fría de crema agria y verdura cruda encurtida, y se come templado.
La consecuencia práctica es el pan. El americano necesita un pan largo y con miga densa que aguante el tomate; el danés se monta en un panecillo redondo y tostado, porque la salsa fría moja mucho menos. Si intentas hacer el danés en un pan de barra, el relleno se sale por los lados.
Los dos son bocadillos de albóndigas legítimos, pero no son intercambiables. Esta receta es la nórdica, la que en Dinamarca se vende en los carritos de salchichas junto al de cerdo asado.
¿Cuál es el secreto de un buen bocadillo de albóndigas?
Que la salsa toque el pan por las dos caras. Es lo único que impide que el pan absorba el agua que suelta la col mientras comes, y es la diferencia entre un bocadillo entero y uno que se deshace a la mitad.
El segundo secreto es cortar las albóndigas a lo largo. Enteras ruedan y empujan el relleno hacia fuera al primer mordisco; partidas se quedan quietas. Estas son las capas de abajo arriba.
| Capa | Qué | Por qué ahí |
|---|---|---|
| 1 | Mitad inferior del pan, tostada | El pan tibio se desmiga menos y aguanta el relleno |
| 2 | Salsa | La grasa hace de barrera contra el agua de la col |
| 3 | Col cortada fina | Hace de colchón bajo la carne y aporta el punto crujiente |
| 4 | Albóndigas cortadas a lo largo | Las caras planas se quedan quietas, las enteras ruedan |
| 5 | Lombarda encurtida | Dulzor y acidez justo encima de la carne grasa |
| 6 | Pepinillo en láminas largas | Cortado a lo largo no se escurre por los lados |
| 7 | Salsa y mitad superior | Se presiona para que el bocadillo se sujete |
Una brocheta de madera clavada por el centro lo mantiene en pie en el plato. Aun así, lo más cómodo es comerlo con cuchillo y tenedor.
¿Qué salsa le va bien?
Una salsa ácida o con mostaza, porque las albóndigas ya aportan bastante grasa. La de crema agria con limón y estragón es la nuestra, pero hay tres alternativas que funcionan igual de bien y que seguramente ya tienes.
Nuestra salsa para hamburguesa casera entra directamente y es la versión dulce que eligen los niños. La salsa cremosa para ensalada sirve si prefieres algo más suave. Alioli es la opción española evidente, y va especialmente bien si las albóndigas son de pollo o pavo.
Si no tienes estragón ni concentrado de bearnesa, añade un chorrito de vinagre de vino a la crema agria. El concentrado es básicamente estragón cocido con vinagre embotellado, así que te quedas muy cerca.
¿Con qué acompañarlo?
Si el bocadillo solo no llena, lo natural son patatas asadas en gajos y un cuenco de salsa aparte para mojar. Las patatas fritas cumplen igual cuando hay prisa, y unos pepinillos al lado nunca sobran.
Para varias personas saco un bol grande de ensalada de col aparte y que cada uno se sirva. Si quieres el mismo montaje con otra carne, están la hamburguesa de pollo crujiente y la hamburguesa casera con queso, que se montan capa a capa exactamente igual.
¿Se puede preparar con antelación?
Las partes sí, el bocadillo montado no. La salsa incluso mejora con una hora de nevera y aguanta tres o cuatro días en un bote bien cerrado. La col se puede cortar por la mañana y las albóndigas se pueden hacer el día anterior.
El montaje va justo antes de comer. Si el bocadillo espera más de media hora, la col ya ha soltado agua y la mitad inferior del pan está empapada, y a esas alturas no lo salva ni la capa de salsa mejor untada.



